A los 17 años perdió una pierna, pidió prestado el equivalente a unos pocos dólares y convirtió una receta familiar en una empresa millonaria


A los 17 años, Marcos Fenício sufrió un grave accidente, perdió una pierna, pidió prestado el equivalente a unos pocos dólares y terminó creando una empresa millonaria a partir de una receta casera de granola hecha por su madre.
La historia empezó en Bahía, Brasil, mucho antes de que Tia Sônia se transformara en una marca nacional. En ese momento, la granola todavía era un producto más ligado a tiendas naturales que a grandes supermercados.
El cambio no llegó de golpe. Fenício primero modificó su propia rutina después del accidente, se acercó a la meditación, el yoga y la alimentación natural, y recién años más tarde convirtió esa búsqueda personal en un negocio.
Marcos Fenício tenía 17 años cuando sufrió un accidente en moto que le cambió la vida. La amputación de una pierna lo obligó a revisar hábitos, proyectos y decisiones que hasta ese momento parecían encaminadas por otro lado.
El origen de Tia Sônia apareció dentro de su propia casa. Su madre, Dona Sônia, preparó una granola para que él llevara a un viaje a Machu Picchu, en Perú.
A los 30 años, en un momento de dificultad económica, Fenício decidió probar si esa receta podía venderse. El capital inicial fue mínimo: R$ 40 prestados por su madre.
Durante los primeros años, Tia Sônia vendía sobre todo en tiendas de productos naturales. El público era más chico y la granola todavía cargaba con una imagen alternativa, bastante de nicho.
El escenario empezó a cambiar a comienzos de los años 2000. Fenício atribuye parte de ese crecimiento a la popularización del açaí con granola, una combinación que acercó el producto a nuevos consumidores.
El primer salto importante llegó alrededor de 2003, cuando la red Bompreço, en Bahía, se convirtió en el primer gran cliente de la marca.
Tia Sônia produce alrededor de 300 toneladas de granola por mes en Vitória da Conquista, Bahía. El dato marca la distancia entre el comienzo artesanal y la operación actual.
Según Exame, la compañía facturó más de R$ 120 millones en 2025 y espera crecer 15% en 2026. La marca se posiciona como líder en el Nordeste y segunda del país dentro de su categoría.
La granola todavía explica cerca del 65% de las ventas, pero el portafolio ya supera los 80 productos. Incluye barras de cereal, snacks, granos integrales, cafés especiales y suplementos.
La línea Ultra B, con whey protein, creatina y barras proteicas, muestra el intento de avanzar hacia otros momentos de consumo saludable y no depender únicamente de la granola.
Los primeros resultados ya muestran movimiento: la operación en São Paulo crece entre 30% y 40% anual, y la mitad de las ventas online de la compañía sale de ese mercado. La marca también empezó a ganar espacio en cadenas como Pão de Açúcar, Carrefour, Santa Luzia, Santa Maria y St Marche.
Para sostener ese crecimiento, Tia Sônia adquirió un área de 16.000 metros cuadrados en Vitória da Conquista. La primera etapa de obras ya empezó y la construcción principal de la nueva fábrica está prevista para 2027.
Fuente: www.clarin.com



